Casos de Amarres en Ecuador

ritual de amor

El tema a tratar en este post es un escalofriante testimonio que a mí; me sucedió. En el lugar donde trabajaba. Resulta que un personaje, al cual yo he nombrado, “Mentiroso” para omitir su nombre.

Me cortejaba y yo lo rechazaba constantemente.

Pues yo estaba comprometida y muy feliz en mi compromiso. Rechazaba sus propuestas; y el insistía e insistía. Y no aceptaba que lo rechazara. Y siempre me invitaba a salir con él. Un día de tanto insistir, sin ningún resultado, para no quedarse rechazado y obtener lo que deseaba, optó por hechizarme.

Me hizo un embrujo de “amor”. Puso en práctica un amarre amoroso. Mentira del diablo, porque en estas acciones o prácticas, lo que menos se siente es amor. Los efectos de un amarre de “amor” son tormentosos, deprimentes que incitan al suicidio.

Que grave error cometen los que optan por embrujar o hechizar a alguien para conquistarlo o retenerlo a su lado. Hechizar a alguien por amor, es la estupidez más grande que hay.

Porque se está profundizando inconscientemente en el ocultismo, donde los asistentes de Satanás no, revelan los efectos secundarios a los que exponen a sus víctimas. Al leer este post descubrirás el engaño que sufren las víctimas de estos malévolos actos. Víctima y victimario, ambos caen en la trampa del cazador y resultan manipulados, emocionalmente y sentimentalmente. Es un juego sucio en el cual el único que gana, es Satanás. Porque se apodera de las dos almas que están ligadas sentimentalmente. Pero con esto que me sucedió, puedo desenmascarar a Satanás y sus demonios. Puedo declarar que es mentira, que puedes experimentar sentimientos de amor cuando se está bajo los efectos de un embrujo o amarre amoroso. Lo único que se experimenta es, una terrible manipulación demoniaca.

Los demonios manipulan el alma. Manipula tus sentimientos y emociones. Te hacen experimentar un falso dolor de amor. Pero el verdadero sentimiento de amor, no duele. Te produce gozo, alegría y felicidad. El falso dolor de amor produce odio, celos desmedidos, asco, repulsión, ansiedad, desesperación, e inexplicable enojo.

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